Posts From Javier Grinstein

Volver a la página inicial
Reseñas

Penumbras

Reírse de lo oscuro Ramiro Lehkuniec es guionista, docente y dramaturgo. Una gran parte de los proyectos teatrales que dicen su nombre en la ficha, surgieron de un aula. No

Musicales Reseñas

Alberdi, el musical

Contra el excepcionalismo argentino   No es para nada exagerado abordar el siguiente juicio: Hamilton, el musical compuesto y protagonizado por Lin-Manuel Miranda, en cartel desde el 2015 hasta hoy,

Reseñas

El vestido de mamá

¿Para quién es el vestido?   Gustavo Tarrío fue y vino. Para el distraído que aún no lo conoce: es, por ejemplo, el director del mítico Grupo Sanguíneo que nucleaba

Reseñas

Las siete vidas del gato

El alivio cómico A veces la experiencia vital se cuela en el arte de formas insospechadas. Las cicatrices más íntimas, reflotan en poesía. Sin embargo, si no se tiene claridad,

Reseñas

La habitación desconocida

El barro del tiempo   La llegada del tren a la estación, uno de los primeros cortos cinematográficos de la historia, fue una proyección: una ventana que hacía aparecer un

Reseñas

Partido sorpresa

Lo que pasa afuera y lo que pasa adentro   Hace poco en una entrevista, Samata Schweblin cuenta que antes de escribir un cuento se propone ver hasta cuánto puede

Reseñas

Remilgada fantasía

¿Cuánto vale un diamante?   La producción cultural, hoy, tiene una demanda de historias mucho más grande que hace algunos años. Esta industrialidad acelerada puede traer como consecuencia ciertos productos

Reseñas

El ávido espectador

El abismo que te mira En el año 2014, en Yerro Capital, Alejandro Zingman, propone una escena post-créditos para el teatro. Se podría llamar “escena post-aplauso”. Después de la obra,

Reseñas

Paternoster

Casa tomada   Si es posible cometer el atrevimiento, hay un ethos uruguayo. Algo sobre su tranquilidad, de estar “a tierra”, su cadencia, su simpleza. Aún así, no hay que

Reseñas

Las adoro

Lo que punza  Hay un sector importante que cree que academia y arte se llevan mal. Que la carga conceptual arruina la vitalidad, la frescura, el impulso creativo. Por supuesto