Deviniendo Tato

Deviniendo Tato

Ficha

  • Datos de funciones:

    Información sobre las funciones, en la cartelera

  • Prensa:

    Daniel Franco

 

La multiplicidad que nos habita

Un abanico de almohadones que se despliegan en el suelo. Una hilera de zapatos femeninos y masculinos que aguardan a sus dueños pacientes y expectantes. Un actor en escena que se presenta e introduce al espectador en su mundo, ese que evoca su relación y sus recuerdos tan entrañables de las sesiones de psicodrama con el gran psiquiatra, actor, director y dramaturgo argentino, Eduardo Pavlovsky.

Un actor que se despliega, sale de sí y se transforma en otros, para darle vida a cada uno de los personajes que habitan ese espacio de encuentro y reflexión que propicia la sesión, donde cada uno -guiados por el expertise del gran Tato- presenta temas pertinentes a su subjetividad que luego son desterritorializados para ser dramatizados por el grupo, en busca de nuevas interpretaciones, de nuevos sentidos, de nuevas posibilidades. En medio de ese ir y venir del tiempo del presente y del de la evocación, se va reconstruyendo también el legado que Pavlovsky dejó a sus pacientes, cómo los modificó para siempre a partir de estas vivencias, cómo los atravesó con su pensamiento, acompañando el juego dramático por extractos de sus propios textos, que se amalgaman con el devenir de los acontecimientos.

“Deviniendo Tato” es una maravillosa pieza escrita por dos ex pacientes de Tato, Rodrigo Cárdenas y Gabriela Villalonga, quien a su vez la dirige. La puesta minimalista genera una atmósfera intimista que permite ingresar desde el minuto uno al universo de la sesión, para sentirse uno más de esos personajes que se presentan con sus individualidades y con sus diferentes problemáticas. El magnífico trabajo de Maximiliano Sarramone que compone con absoluta ductilidad a cada uno de los personajes, que se fragmenta en distintos seres a ritmo vertiginoso y que se trasporta en el tiempo del presente y de la evocación como quien abre y cierra una puerta, pone de manifiesto la plasticidad creativa del actor. Por su parte, las intervenciones de la música de Martín Pavlovsky y las luces de Gabriel Virtuoso, posibilitan y favorecen la creación de los diferentes climas, de los diferentes tiempos, de los diferentes juegos que se dan durante la obra, dinamizando la acción y potenciando el sentido.

“Deviniendo Tato” hace reflexionar sobre la multiplicidad de miradas, las diferentes subjetividades, el juego dramático como creador de sentido, pero también regala la posibilidad de conocer parte del mundo que Tato Pavlovsky supo generar. Permite entrar por un ratito en sus sesiones, de escucharlo, de sentirlo y de aprender de él a partir de su pensamiento. Y esto ya de por sí no tiene precio. Un gran trabajo de los creadores de esta pieza, que con total amor y entrega permiten a los espectadores acceder a este acercamiento de boca de quienes fueron testigos y partícipes de dichos encuentros, compartiendo el gran afecto que la obra transmite por el gran maestro.

Ficha

Actor: Maximiliano Sarramone

Dirección: Gabriela Villalonga.

Categorías: Reseñas

Escribe un comentario

Only registered users can comment.