Vivir y morir en Buenos Aires

Vivir y morir en Buenos Aires

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: jueves y viernes a las 20.30 hs.
    CENTRO CULTURAL GENERAL SAN MARTÍN
    (Sarmiento 1551, C.A B.A)

  • Salas:

    Prena: Tommy Pashkus

 

Otros aires

El aire que se respiraba el pasado sábado en la sala del Cultural San Martín en la que se presentó el espectáculo “Vivir y morir en Buenos Aires” era de inauguración y consagración. Dijo su protagonista, ideóloga, autora y directora musical, Ana Fontán, que se trató del desembarco del tango en este clásico reducto cultural porteño, del arribo de la música popular de Buenos Aires por antonomasia, en el lugar de las vanguardias y las corrientes artísticas más ligadas a la experimentación. Pero no se trata de cuestiones tan antagónicas si pensamos que Astor Piazzolla, cuyas músicas son el centro mismo de toda la pieza, representó para el tango un momento de alta experimentación y desafíos a las clásicas estructuras. Que supo encontrar, en sus arrojadas y magistrales propuestas, las resistencias de los viejos tangueros, pero también la admiración de los jóvenes rockeros de entonces que lo tomaron como influencia (solo basta escuchar los coros de María de Buenos Aires y los del clásico “Figuración”, del primer disco de Almendra), y que recién con el paso de las décadas logró convertirse en clásico: las músicas de Astor Pantaleón fueron reconocidas primero en el resto del mundo y varios años después en su tierra, la misma que tantas genialidades inspiró.

La obra está basada mayormente en las piezas musicales que Piazzolla compuso con las letras de Horacio Ferrer, y aquí es donde se encuentra el nudo de esta obra. Pese a encontrarse muy bien interpretada por grandes músicos (Julián Vat, Damián Foretic, César García) y la gran voz y gracia de la ya citada Ana Fontán, junto con apariciones audiovisuales verdaderamente estelares como las de Pepito Cibrián o las mismísima Graciela Borges, las letras de Ferrer quedan ancladas en el tiempo. Allí donde las músicas de Piazzolla crecen y crecen con el correr de los años y son cada día más porteñas y alucinantes en el estricto sentido de la palabra, las letras de Ferrer parecen representar una época que necesariamente debemos superar. Es imposible en tiempos en que el movimiento de mujeres en Argentina empieza a organizarse masivamente, a velar por sus derechos y a copar las calles, que no pasemos por ese tamiz una historia centrada en el fallido embarazo del personaje de María, que en la obra solo logra superar sus traumas en el amor de otro hombre. El aval de los varones para que las mujeres sean se encuentra presente en los textos de Ferrer de forma permanente.

Por lo demás la puesta es buena, los invitados son de lujo y las interpretaciones, como ya dijimos, son correctas. Pero es menester contemplar estas obras desde el punto de vista poético como lo que son, identitarias otrora, anacrónicas en la actualidad.

 

Ficha:

Idea original, autoría: Ana Fontán

Dirección Musical: Julián Vat

Protagonizada por: Ana Fontán

Categories: Musicales, Reseñas

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