Terrenal

Terrenal

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: viernes y sábados a las 21hs.
    Teatro: CC2037
    Dirección: Sarmiento 2037, CABA

  • Salas:

    Prensa: Paula Simkin & Daniel Franco

 

Los hermanos sean unidos

Las relaciones fraternales son muy complejas, eso ya lo sabemos. Más allá del vínculo amoroso, único e indivisible que une a seres concebidos por mismos progenitores (o al menos uno de ellos), suelen estar plagadas de tensiones, celos, envidias y rencores. Y esto viene de épocas remotas, desde los comienzo del mundo como tal, desde el inicio de la humanidad en las paradisíacas tierras otrora habitadas por Adán y Eva. Fruto de ese vínculo primigenio nacieron Caín y Abel, hermanos de sangre, destinados a vivir uno a la par del otro, sorteando eternamente las diferencias que los emparentaba, liados por la vida para conllevar sus miserias y desencuentros que los definían y les daban identidad a su propio vínculo. Abel, un ser más desprendido y despojado, que honraba la vida en perfecta armonía y comunión con la naturaleza y sus frutos. La creación del Señor al servicio del hombre, a través de un perfecto diálogo con la madre tierra. Caín, por su parte –quizás creyéndose superior-, encomendó su vida a desarrollar un sistema que le permitiera explotar los recursos naturales de manera ambiciosa, para así acrecentar su riqueza personal y acumular poder. El trabajo, la propiedad y el capital se apoderaron de su ser, volviéndose esclavo de sus propios y más íntimos desvelos. La vida de Abel era apacible, plácida y despreocupada; en cambio, la vida de Caín era irritable, desconfiada e intranquila. Así vivían, a contramano el uno del otro, pero conectados por la sangre y anexados en el infinito espacio terrenal que Dios les dio. Un día Tatita los sorprendió con su llegada, y el sino trágico irrumpió en la escena. El amor del padre los puso frente a frente, y el hecho de ser Abel el elegido por el creador, irritó tanto a Caín que en un rapto de rabia desmedida lo llevó a cometer el primer fratricidio de la historia. Tatita furioso y hundido en el más profundo dolor, lo dejó librado a su propio destino… y ya nada fue igual para la humanidad.

En su sexta temporada vuelve “Terrenal”, esta multipremiada y exitosa obra escrita y dirigida por el talentosísimo y prolífico maestro Mauricio Kartún. Con una puesta que invita al espectador adentrarse en un mundo remoto y atemporal a la vez, donde se destacan los negros y los blancos como correlato del bien y del mal, de la noche y del día, del sol y la sombra, y donde los pocos elementos utilizados cobran vital importancia en lo que narran los protagonistas. Con respecto a ellos, la energía vital de “Terrenal”, cabe resaltar el impresionante trabajo físico actoral de Tony Lestingi (Abel), Claudio Martínez Bel (Caín) y Rafael Bruza (Tatita). La hora y media que dura la obra es una verdadera clase magistral de actuación desplegada por estos tres actores que dejan todo –y un poco más también- en escena, recreando con su imaginación objetos, momentos y situaciones invisibles, jugando con sus cuerpos y sus voces en perfecta locura creativa, dispuestas como notas en un pentagrama prolija e inteligentemente diseñado por Kartún. La escenografía, el vestuario y el maquillaje de Gabriela Fernández aportan los ingredientes necesarios para que esta contienda filosófica y existencialista en la que se debaten los personajes tenga un mayor vuelo poético y reflexivo. La iluminación de Leandra Rodríguez potencia los distintos matices y climas, jugando frecuentemente con los claroscuros.

Basada en el relato bíblico de estos hermanos inmortalizados en la historia, “Terrenal” se presenta para hacernos reflexionar en la esencia misma del hombre, en su codicia, en su avaricia, en su despreocupación por el otro, su falta de empatía y solidaridad por el prójimo y su necesidad extrema de posesión, como fuerza que lo enceguece y que lo vuelve vulnerable ante los peores males. Caín y Abel viajan al presente y nos confrontan con nuestras propias miserias humanas, esas que heredamos de ellos y que superamos con creces en nuestro mezquino mundo gobernado por el capital. Basta con dar un vistazo a nuestro alrededor. Seguramente Tatita está llorando allá arriba.

Ficha:

Elenco: Abel: Tony Lestingi / Caín: Claudio Martínez Bel / Tatita: Rafael Bruza

Autor y Dirección: Mauricio Kartun

Categories: Reseñas

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