Comer, rezar, ladrar

Comer, rezar, ladrar

Perritos en la montaña: una fórmula infalible

El espectador +50 habrá visto Lassie, el +40 recordará a Beethoven. Tal vez, el +30 tenga a Marley o a Hachiko en su corazón. En esta película también hay perritos adorables, pero con una fórmula distinta: La historia transcurre sin golpes bajos, ni giros lacrimógenos desmedidos.

El cine alemán ha dejado joyas. Esta es una joya de bajo presupuesto, pero joya al fin. Comer, Rezar, Ladrar, del director Marco Petry, propone una historia sentida, empática. Con una narrativa simple, pero con dosis de comicidad que le sientan bien. Es un film que logra entretener y enternecer sin esfuerzo.

La comedia se filmó en locaciones naturales increíbles de Austria: Tirol, Seefeld, Silz y el Danubio, y eso, ya se vende solo. Los paisajes son bellísimos: tomas aéreas, posiblemente hechas con drones, que muestran grandes extensiones verdes, picos nevados, riachos, bosques. Las aventuras en medio de ese entorno mantienen la atención de principio a fin.

El argumento es simple: un grupo de personas que necesitan entrenar a sus perros asisten a una especie de retiro espiritual en la montaña, a cargo de un excéntrico y llamativo entrenador canino llamado Nodon (Rúrik Gíslason).

La promesa es volver a sus casas con perros obedientes, aunque en el fondo, el foco de la experiencia no está puesta en educar a las mascotas, sino a los humanos, que terminan por revelar sus inseguridades y conflictos.

En la vulnerabilidad de sus personajes, la película encuentra su punto fuerte: cuando todos logran reflexionar sobre sí mismos, se abren camino hacía la conexión con otros seres —sin importar su especie— y construyen vínculos sinceros desde la paciencia y el amor.

El film logra un recorrido completo con cero violencia y asegura una buena dosis de serotonina y dopamina. Ideal para momentos en los que se necesita ver algo liviano, sin vueltas, lejos de historias rebuscadas en las que hay que estar atento a cada detalle para no perderse en la trama.

Comer, rezar, ladrar deja algo claro: para que una peli funcione no hace falta una historia compleja, hace falta un objetivo claro. Y aquí, seguramente, la meta era dejar al espectador con una sonrisa y una grata sensación.

Ficha:

Título original: “Eat, Pray, Bark”
Actores: Alexandra Maria Lara, Rúrik Gíslason, Devid Striesow, Anna Herrmann, Doğa Gürer, Kerim Waller, Brigitte Kren, Martin Leutgeb y Yvonne Yung Hee Bormann

Dirección: Marco Petry
Guión: Jane Ainscough, Marco Petry y Hortense Ullrich

Producción: Viola Jäger y Marina Schiller
Año: 2026
País:  Alemania
Duración: 90 minutos
Calificación: ATP
Idioma original: Alemán
Plataforma: Netflix
Género: Comedia

 

Categorías: Reseñas

Escribe un comentario

Only registered users can comment.