Svaboda

Svaboda

Ficha

  • Reparto:

    Prensa: Simkin & Franco

 

Svaboda

En un ranchito en algún lejano pago del campo argentino una pareja de inmigrantes rusos pasan el tiempo haciendo eso que en el campo se hace: tocan música, discuten, tienen sexo, matan animales,  acarician perros, arrean vacas, miman terneritos, ven televisión, escuchan radio. Entre  Ella ( Laura Nevole) y Él (Anibal Gullini)  la convivencia no se perfila sencilla. Ella habla un dialecto ruso, él otro. Ella detesta que  su macho no sea capaz de matar el animal que para comer necesitan. El quiere en realidad huir para tocar su música y emborracharse en algún boliche. Y por si fuera poco, un abogado tierno y nervioso (Pablo Chao) se inmiscuye entre ellos para aderezar tensión al cuadro.

Eso es Svaboda. Podría tratarse de un tratado sobre la desesperación, la libertad, la atracción y el nervio. Bernardo Cappa logra una sólida obra de Teatro con “T” mayúscula. No sobreabunda en las explotaciones del triángulo amoroso clásico sino que se esfuerza por darle una vuelta de tuerca a las combinaciones que tres puntas y dos sexos ofrecen usualmente. Hay algo más existencial que el campo y la ciudad en Svaboda. Hay algo más en el deseo que la atractiva china rusa siente por el bonaerense de corbata. Hay algo más que firmar un papel. Hay algo más que nostalgia musical. Hay algo más que vacas derribando alambrados…

Ese tono absurdo, poético, existencial y hasta épico de Svaboda se ve reforzado –con calidad- por el vestuario (en manos de Paola Delgado)  y la escenografía (de Julia Lepez ). El espectador en verdad palpa la soledad algo desesperante pero atractiva y sobrecogedora de un rancho pampeano. Sentimos esa mirada al horizonte donde las vaquitas lucen siempre ajenas y las penas se tragan con vodka y mate día tras día.

Svaboda es una buena obra. De esas que hay que ver varias veces para degustar las pequeñas variantes anímicas que los actores sacan a relucir en las diversas funciones. Arriesgamos a que puede haber funciones más o menos cómicas, más o menos tiernas, más o menos eróticas, más o menos paranoicas, sin dejar de ser siempre  la intrigante Svaboda. Tal vez la clave del tratado que la obra declama según nosotros, sea el equívoco entre dos rusos que hablan diferente ruso y un argentino que habla español rioplatense. Porque Svaboda es el perro “Bobby”, es el signifaco equívoco que cada espectador puede interpretar o no; Svaboda puede ser tanto “libertad” como “libreta”.

Ficha:

Autoría:   Bernardo Cappa, con colaboración de Pablo Chao, Aníbal Gulluni, Gabriel Guz, Laura Nevole.

Actúan: Pablo Chao, Aníbal Gulluni y Laura Nevole

Categories: Reseñas

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