Discepolín

Discepolín

Ficha

  • Datos de funciones:

    Información sobre las funciones, en la cartelera

  • Prensa:

    Varas Otero

 

La soledad espera a la musa

Aplausos, gritos, chiflidos. La presencia de Enrique Santos Discépolo despierta pasiones frente a lo que aparenta ser un multitudinario proscenio. Pero su nariz prominente, una máscara digna de clown, interrumpe el aplauso con risas fugaces. El público, tanto los nuevos como los entrantes, reconocen a un cómico cuando lo ven. El inefable Daniel Casablanca, payaso de trayectoria, se ha puesto la tamaña hazaña de darle nueva vida a Discepolín en este unipersonal homónimo, un recorrido histórico (y, sobre todo, histriónico) por su proceso creativo y sus grandes sucesos.

El escenario describe distintos ambientes para acompañar estos acontecimientos: un par de pianos, un bastidor que simula una platea, y un escritorio de cara a la platea. Entre melodías clásicas y arrabaleras asoma el genio creativo de Discépolo. Compositor, dramaturgo, actor y poeta, su obra cosechó grandes éxitos que le valieron el calor popular en la primera mitad del siglo XX. Casablanca elige ese deseo de amor de las audiencias para mostrar su costado más querible, narrado a partir de hechos tan fortuitos como sus entrevistas y sus momentos de creación.

Con ternura y, sobre todo, humor, Daniel Casablanca maneja al público a gusto y piacere, entre la risa y la nostalgia, haciendo gala de su improvisación constante. El unipersonal deviene en diferentes diálogos que el humorista entabla con sonido, música, objetos y todo lo que tiene a mano para garantizar la carcajada. Su caracterización absurda, producto de un excelente trabajo estilístico, potencian las cualidades de clown del protagonista, permitiendo que ni el más mínimo gesto pase desapercibido.

Un relato biográfico impensado, Discepolín es un unipersonal exquisito, una primera aproximación a una figura histórica única desde una perspectiva impensada, solo atribuible a la fascinante locura de Casablanca, una invitación imposible de rechazar. Difícil es resistirse al encanto de un artista en la piel de otro, ambos afables personajes que supieron, saben y sabrán siempre hablarle directamente al público.

Ficha:

Actúa: Daniel Casablanca.

Piano grabado y arreglos en Tormenta y Desencanto: Hernán Gallegos.

Violín grabado en Desencanto: Carolina Rodríguez.

Dirección General: Guadalupe Bervih.

 

Categorías: Reseñas

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