El petiso orejudo

El petiso orejudo

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: La Lunares Teatro – Humahuaca 4027
    Todos los miércoles a las 20.30hs

  • Salas:

    Prensa: la domenica

 

El rostro del mal

El espacio cultural y recreativo “La Lunares”, ubicado en el barrio porteño de Almagro nos ofrece en esta oportunidad con la puesta del “Petiso orejudo”, un momento de escucha y reflexión. La distancia es mínima, el efecto mayor…

Un niño solo, abandonado, lastimado y golpeado por la miseria, presa de un entorno macabro que lo aturde y lo altera, acrecienta el mal. ¿Será un monstruo? ¿Una bestia? ¿Un deforme anormal?                   ¿Cuánto daño nos puede ocasionar la ignorancia?

La trágica historia del primer asesino serial de la Argentina, después de Robledo Puch,  es recreada y llevada con gran osadía al teatro para develarnos algunas de nuestras enormes falencias.  ¿Se puede entender a un psicópata y ser misericordioso ante la perversidad de sus actos? ¿Existe un momento en el que el dolor se transforma en placer? La malignidad de seguro que no viene con el ser. Los mecanismos escénicos, puestos al servicio de una considerable actuación de los intérpretes ofrecen momentos de máxima tensión y cinismo. La gran interpretación del protagonista nos acerca a ese universo indescifrable: la locura. Solo escuchamos el ruido de hojas y el viento…

Un viento del fin del mundo, que deja al niño atrás para convertirlo  en bestia, con garras que le levantan la piel y las mismas ausencias.

La puesta en escena se resuelve prácticamente en pequeños cuadros que develan poco a poco la trama. Se respira ante todo el abandono y la ausencia de amor, del buen amor, del amor sanador, del amor que cura las enfermedades más despiadadas y hasta hace milagros, del amor que  nos imprime una sonrisa en la cara… Entendemos que Santos Godino nunca tuvo nada de eso, Santos Godino se crío en la pestilencia, entre hojas sucias y basura, entre charcos de barro y olores putrefactos bebiéndose el frio y la sed.

Por suerte el país de aquel entonces ya no es el mismo pero no estemos tan seguros en cuanto a enfermedades mentales se trate…La ausencia del estado y la poca celeridad para resolver  cuestiones de esta índole sigue dándonos qué pensar…La presión de la gente puede desbordar en una mar de acciones desacertadas.

Como espectadores,  somos cómplices y testigos del maltrato. Se me ocurre pensar en todo lo que se podría o se puede evitar… Con tan solo accionar ante un acto de crueldad, un grito, una bofetada, un correctivo ponzoñoso y depravado.

Ficha:

Autor: Julio Ordano – Actúan: Pablo Juan; Enrique Cabaud y Basia Fiedorowicz

Dirección: Adrián Cardoso

Categories: Reseñas

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