Salvar el fuego
Ficha
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Datos de funciones:
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Prensa:
Mutuverria Pr
Cuando el horror arde demasiado cerca
Hay experiencias teatrales que no se limitan a ser vistas: se atraviesan. Salvar el fuego pertenece, sin dudas, a ese territorio. La obra —basada en un cuento de Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enriquez— propone un dispositivo inmersivo donde el espectador deja de ser un observador distante para convertirse en parte de una atmósfera cargada, inquietante y profundamente incómoda.
La cercanía con la escena no es un detalle: es el núcleo de la experiencia. Los cuerpos, las miradas, la respiración misma de quienes actúan suceden a escasos centímetros, y esa proximidad imprime una densidad particular al relato. Lo que se cuenta —y sobre todo lo que se sugiere— adquiere una presencia difícil de eludir. No hay posibilidad de refugio.
En escena, ocho mujeres sostienen la acción desde una lógica más coral que individual: no hay personajes delineados en términos clásicos, sino presencias que se entrelazan, se duplican y se tensionan, construyendo un entramado donde lo colectivo adquiere una potencia singular. Esa dinámica —por momentos cercana a lo ritual— no solo refuerza el clima opresivo, sino que se vuelve el vehículo ideal para traducir el universo de Mariana Enriquez, atravesado por lo siniestro y lo social.
La puesta, lejos de domesticar esa potencia, la amplifica: la violencia, el dolor y ciertas formas de resistencia emergen desde lo sensorial más que desde la explicación. Salvar el fuego no subraya: expone. Y en esa exposición, incomoda.
La obra se construye desde una lógica fragmentaria, donde el clima pesa tanto como la acción. Hay algo que late de fondo —una amenaza, una herida abierta— que nunca termina de cerrarse. Y es justamente en esa tensión donde la propuesta encuentra su mayor eficacia.
Lejos de ofrecer respuestas o alivio, Salvar el fuego se sostiene en la incomodidad como motor. El espectador sale con preguntas, con imágenes persistentes, con una sensación que no se disuelve al encenderse las luces. Como si algo de ese fuego, de algún modo, hubiera logrado atravesar la escena para quedarse.
FICHA
Autor
sobre textos de Mariana Enriquez
Dirección general
Jorge Thefs (dramaturgia, adaptación y puesta en escena)
Asistente de dirección
Daira Escalera
Producción
Juliana Ortiz
De la Tía espacio
Diseño de movimiento
Gabi Moura, Magui Downes
Elenco
Victoria Duarte
Gabriela Moura
Sol Rieznik Aguiar
Magdalena Downes
Jazmín Siñeriz
Myriam Ramírez
Daira Escalera
Juliana Ortiz
Annanda Samarine
Natalia Tesone (actriz señante, traducción y adaptación en lengua de señas)
Fotografía
Diego Stickar
Prensa
Mutuverria PR
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