La generación cansada
Ficha
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Datos de funciones:
Info de las funciones en la cartelera
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Prensa:
Varas Otero
La juventud ya no da más
La generación cansada es una obra teatral que tensiona la frontera entre lo analógico y lo digital, indaga en la autoexplotación, la pérdida de comunidad, la necesidad de exponer permanentemente la vida privada en las redes sociales, la época de los influencers y la creciente dificultad de establecer vínculos interpersonales con los usos de apps de citas, en un contexto de hiperconexión.
Con un total de nueve artistas en escena, instrumentos musicales, vestuario y novedosos aros de luz.
La novedad dramatúrgica radica en la incorporación de una Inteligencia Artificial como personaje activo, capaz de generar diálogos en tiempo real durante cada función. No funciona como un simple recurso técnico sino que se vuelve además, un agente dramático que interroga tanto a los personajes como al propio dispositivo teatral, encarnando la voz de la sociedad del rendimiento y, al mismo tiempo, un espejo inquietante de nuestras propias formas de comunicación. Con música en vivo, los actores irán cantando arriba del escenario, con sensibilidad y humor, la pregunta es si todavía pueden imaginarse alternativas al capitalismo.
La exposición se planta como una radiografía ácida y necesaria del presente. En un contexto regido por la hiperconexión y la exigencia de éxito, funciona como un manifiesto sobre el agotamiento como síntoma social y global. Lo interesante es que este planteo es defendido por un elenco joven, los millennials, cuya energía en escena contrasta con el discurso del vacío, evidenciando la frustración de las expectativas frente a un sistema que empuja constantemente al límite; donde nada se siente suficiente y ahí es cuando aparece la ansiedad, la depresión y los ataques de pánico.
La puesta integra de manera audaz a la IA, que interviene con sus lógicas binarias. Sin embargo, la exposición de los cuerpos refuerza la urgencia de preservar lo humano. Es un choque de mundos que utiliza el humor y la frontalidad para desmitificar la automatización de nuestras vidas. Con juegos de luces, cortes de escena mediante apagones, ellos festejan a lo largo de la función a través de brindis y comida, como pizzas compartidas y bebidas alcohólicas.
Las interpretaciones sostienen un ritmo vertiginoso, logrando que el fragmentarismo de la narrativa refleje el caos de estímulos en el que estamos sumergidos. No es solo una obra sobre el cansancio; es una invitación política a frenar y recuperar el vínculo con lo real. Ocurre también frente al público juegos entre las actrices con pelotas de tenis y balones. La escenografía se compone por asientos, computadora, parlantes, instrumentos musicales, celulares… Una propuesta que, fiel al sello de su directora, no busca sugerir, sino interpelar directamente a una generación que intenta encontrarse entre algoritmos.
Ficha:
Cecilia de Paoli, Pablo Toporosi, Caro Wolf, Valentino Alonso, Muriel Sago, Paco Gorriz, Federica Presa, Eug Karla, Cou Molfese
Vestuario y arte: Vessna Bebek
Asistencia artística y diseño luces: Leandro Cóccaro
Dramaturgia y dirección: Mariela Asensio
Género: Comedia
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