Cuando se elige creer
En época de mundial, ver esta película es una muy buena idea: “La Casaca de Dios” conecta con la emoción y la esperanza de otro campeonato ganado en la cancha y en la vida.
El film de Fernán Mirás parte de un hecho inolvidable en la historia de la cultura popular argentina: Un 22 de junio de 1986, en el Mundial de México, Diego Maradona marcó, ante la selección de Inglaterra, los dos goles más memorables de su carrera: “La Mano de Dios” y el “Gol del Siglo”, en el que recorrió más de 60 metros con la pelota, eludiendo a varios jugadores ingleses antes de anotar.
Luego del partido, Diego le entrega a un jugador Inglés la emblemática camiseta azul con la que hizo los goles y Titi Malvestiti (Jorge Marrale) el utilero de la selección intenta detenerlo entre los festejos, pero no lo consigue. Treinta y seis años después Tití sigue buscando la casaca de Dios
El “presente” de la historia transcurre en 2022, previo al mundial de Qatar, pero tiene hilos narrativos paralelos que se entrecruzan. En 1982: La guerra de Malvinas, la pérdida de un hijo y el dolor. Y en 1986: La vida que sigue su curso, el fútbol, Diego Maradona y una revancha simbólica en la cancha al enfrentar a los Ingleses. Para Tití y tal vez para todos los Argentinos, una segunda oportunidad para, ahora sí, cantar victoria.
La interpretación de Jorge Marrale no tiene desperdicios. Un utilero malhumorado pero querible, que por momentos desvaría y bordea los límites de la realidad; y por otros, emociona su sabiduría plasmada en las cosas simples.
Convencido de que es necesario repatriar la camiseta que usó Maradona en ese partido, cree con firmeza que si la casaca no está en Argentina, la selección no va a volver a ganar un mundial.
Tití tiene 80 años, se reconoce en el ocaso de la vida, pero aún trabaja en un club de barrio: un espacio que funciona para los pibes pero no es rentable para los empresarios y que envejece y se apaga poco a poco como la vida del protagonista.
El director, Fernán Mirás pone en el film toda su experiencia y su sensibilidad creativa. Propone una historia costumbrista, de humor cotidiano y una nostalgia que atraviesa cada rincón de una comunidad en crisis. En un guiño con el espectador aparece como extra en un cameo de la tribuna del club.
Está vez Natalia Oreiro tiene un papel que pasa desapercibido. Le pone el cuerpo a Erika Malvestiti, una hija que cuida, que se entristece por conflictos no resueltos y que se ha convertido en madre de su padre. No es de los personajes más memorables de su carrera, pero así y todo, es suficiente. Funciona muy bien como soporte para el personaje principal.
Ricky (Rafel Ferro) y Pato (Lautaro Delgado) vienen a completar este equipo táctico: Sus personajes tienen ese ingrediente nostálgico pero esperanzador. Son los que eligen creer y traccionan esa idea que parece una locura hasta hacerla realidad. Son los encargados de hacer los goles y cambiar el rumbo de la historia, como El Diego en el ´86.
La historia toma hechos reales, mitos y creencias de la historia futbolera argentina, los pone sobre la mesa y los resuelve de una manera conmovedora. Hace pensar al espectador: ¿será verdad? ¿Y si sí?
Porque “La Casaca de Dios” habla de una camiseta, pero también de la esperanza. De esa costumbre tan argentina de aferrarse a una cábala, a un recuerdo o a una ilusión cuando todo parece indicar que no tiene sentido. Y aun así, elegir creer.
Ficha
Título original: La casaca de Dios
Año: 2026
Duración: 95 min.
País: Argentina
Actores:
Jorge Marrale como Tití Malvestiti
Natalia Oreiro como Erika Malvestiti
Zoe Peralta como Cata
Facundo Antman como Kevin
Damián Dreizik como Varelita
Lautaro Delgado como Pato
Rafael Ferro como Ricky
Damián Canduci como Pipo
Aylin Prandi como Ivette
Dirección: Fernán Mirás
Guión: Fernán Mirás, Marcos Carnevale, Javier de Nevares, Fernando Vázquez Mazzini
Música: Iván Wyszogrod
Fotografía: Lucio Bonelli
Calificación: ATP
Género: Comedia dramática.| Basado en hechos reales.
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