Hilamaya

Hilamaya

Ficha

  • Datos de funciones:

    Domingos 18hs / Guardia Vieja 3811

  • Prensa:

    Prensa: Boca en boca

 

Una tragedia de ritmo ascendente

A los pies de la cordillera del Himalayaun grupo de hombres y mujeres se detiene y mira a lo alto buscando la gloria, que no se encuentra allí con ellos, sino allá arriba, en la cima.

Blas (Pablo Bronstein), es el coordinador y líder de la expedición al monte Manaslu. Lo acompaña, casi-fielmente, en cada una de sus aventuras, su esposa Helen (Belén Ribelli).

Los integrantes del equipo de alpinistas que lo siguen (Eugenia Mercante, Francisco Ortiz, Eloy Rodríguez Tale) se adentrarán en el universo de las nieves eternas sedientos de un poco de esa inmortalidad, cargando entre otras cosas el peso de sus propias obsesiones.

¿Qué representa para el hombre blanco alcanzar el pico de la montaña?

La Naturaleza lo observaimpasible, le deja hacer: ni lo invita, ni le niega esos obstáculos mortales que tanto lo seducen.

Del otro lado están los hijos de la gran madre Manaslu (Jennifer Sztamfater), Diosa creadora de aquel universo blanco que es sustento de los sherpas y de todos sus seres.

Sus apariciones son impactantes: tiene la voz rotunda, los vestidos pétreos de una divinidad de la Tierra.

Los sherpas Catu (Gastón Filgueira Oria), Pibu (Nicolás Levin) y Mogli (Marcos Krivocapich)son sangre –familia- y siguiendo la tradición de sus ancestros adoran a Manaslu, respetandosus criaturas. Entre ellas está la fantástica Wawa –Wawita-, (Agustina Trimarco), cuyas apariciones desbordantes de comicidad no dejan sin embargo de darnos una lectura trágica de lo que sucede y lo que va a suceder.

Para estos nativosel hombre blanco profana sus lugares sagrados, mereciendo un trato distante, desconfiado, que se limita al intercambio comercial. Le venden alimento o tiran las sogas que le faciliten su escalada, pero se niegan a ponerse a su servicio.

Dentro de esta comunidad, Fishi (Luis Tenewicki) es un personaje con sus propios códigos. Ácido, parco con el hombre blanco, se permite no obstante ser su guía en las expediciones.

Un segundo personaje parece debatirse entre ambos mundos: el místico Hombre Solo (Manuel Iglesia), que pertenece por su origen a la civilización de los blancos, pero ha renunciado a él para vivir en la montaña. Sigue un tipo de trascendencia muy distinta a la de los escaladores.

Esta fantasía, plena de imaginación y poesía, nace de la dramaturgia y la dirección de Juan Seré.

Una obra que conjuga ritmo y belleza.

En ella cada uno de los personajes fue dotado, mediante sus particularidades –y hasta caricaturizaciones- de una fuerza de verdad que va mucho más allá de los momentos de estereotipo (aunque producen éstos una comicidad bienvenida, que relaja los conflictos profundos que se van desarrollando en las relaciones del grupo).

Sus caracterizaciones, de minuciosa y muy trabajada elaboración, son, además, vehiculizadas, por efectos de luz y sonidos, hacia la más profunda interioridad. Y aquí hacemos referencia al diseño de sonido (Ismael Pinkler) e iluminación (Fidel Semería): hay un trabajo logradísimo al respecto, con la generación de climas y ambientes, con los ecos que producen distancias donde no las hay, con tensiones a través del empleo de efectos sonoros y lumínicos que nos llevan directamente a la montaña.

Y unido a esto, la escenografía (Federico Dirrheimer y Juan Fiori). Otro hallazgo excelente; se ve la capacidad para resolver con muy pocos elementos y recrear, en este caso, el Himalaya.

Una escenografía cambiante, que amplía la perspectiva, generando más espacio a medida que la obra avanza y los hombres ascienden, lo que nos da una ambientación propia de la altura y el frío de esas altas cumbres. Queda registrado cada recodo del camino, los picos nevados, el inmenso cielo desde la cima.

La historia se desarrolla en un creciente ascenso de tensiones y dramatismo;como si fuese el mismo espiral trazado por los hombres que buscan la cima, ellos que en realidad van solos pero enalgunas ocasiones se sientenacompañados por el canto de sus propias voces.

Ficha:

Actúan:  Pablo Bronstein, Gastón Filgueira Oria, Manuel Iglesia, Marcos Krivocapich, Nicolás Levin, Francisco Ortíz, María Belén Ribelli, Eloy Rodríguez Tale, Carolina Stegmayer, Jennifer Sztamfater, Luis Tenewicki y María Agustina Trimarco.
Músico: Eloy Vicario Malich

Dirección: Juan Seré

Categorías: Reseñas

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