La piedra oscura

La piedra oscura

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Enemigos y secretos

La Guerra Civil española fue un quiebre que todavía pesa. No es solo historia vieja: hoy, cuando gobiernos de derecha en distintas partes del mundo intentan atentar contra derechos más  básicos, la memoria vuelve a ser un campo de batalla.

La piedra oscura, del español Alberto Conejero, dirigida por Alejandro Giles en el San Martín, llega a Buenos Aires después de su paso por España. Es un texto que no se queda en la evocación, sino que pone en escena la herida abierta y la necesidad de no olvidarla.

Si bien la obra es una ficción toma acontecimientos y personajes que existieron realmente, como Rafael Rodríguez Rapún compañero de Lorca en sus últimos años de vida, antes de su asesinato.

La acción transcurre en un hospital militar. Rafael (Martín Urbaneja), ligado a la causa republicana, pasa sus últimas horas custodiado por Sebastián (Iván Hochman), un joven soldado franquista. Lo que arranca con la lógica del enemigo termina en un encuentro más humano, donde aparecen confesiones, secretos y una cercanía que desarma las fronteras de los bandos.

La escenografía es clave: una plataforma de libros que pesa como símbolo. Entre refugio y encierro, la imagen sostiene todo el tiempo el clima de la obra. El trabajo espacial acompaña bien esa tensión, con pausas, desplazamientos y silencios que marcan el ritmo.

Las actuaciones sostienen el peso del texto. Urbaneja le da a Rafael la densidad de alguien que ya carga con la derrota. Hochman construye a Sebastián desde la ingenuidad y la contradicción. Y Milagros Almeida aporta un plano distinto: con su voz y su presencia blanca abre un registro onírico, funciona como nexo entre escenas y aporta un aire casi maternal que expande la puesta.

La piedra oscura deja un mensaje claro: la memoria no es un lujo, es una forma de resistencia. Incluso en los tiempos más oscuros, lo que queda es el arte como espacio de verdad.

Ficha:

Autor: Alberto Conejero

Dirección: Alejandro Giles

Intérpretes: Martín Urbaneja, Iván Hochman y Milagros Almeida

Vestuario y Escenografía: Julio Suárez

Iluminación: Félix “Chango” Monti y Magdalena Ripa Alsina

Música original y Sonido: Braian Arévalo.

Género: Drama

Categorías: Reseñas

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