Luciano Rosso se anima a un unipersonal íntimo y desopilante. Solo en escena, encarna a una cuarentena de personajes con danza, clown y un lipsync magistral. Una comedia física brillante sobre el aislamiento y todas las formas de combatir el aburrimiento.
Una madre y su hijo adolescente viven al límite, atrapados en un vínculo tan intenso que roza la locura. El Estado los observa con indiferencia mientras ellos se debaten entre la ternura y el desborde. Cuando aparece un hombre que los divide, se vuelven dinamita: juntos son todo, separados no son nada.
Una familia al borde de la disolución convive en una casa que los contiene y los encierra por igual. Con muchísimo humor, retrata el absurdo cotidiano de un clan disfuncional que no puede dejar de amarse. El clásico de Claudio Tolcachir, visto por más de 265.000 espectadores en 22 países.
En un futuro sombrío gobernado por los “cabeza de tacho”, la comunidad Waminix resiste como puede. Circo y teatro se abrazan en un espectáculo lleno de destreza, poesía y mucha risa. Un plan ideal para disfrutar en familia estas vacaciones de invierno.