24 toneladas

24 toneladas

Ficha

  • Datos de funciones:

    Info de las funciones en nuestra cartelera

  • Prensa:

    Daniel Franco

  • Entradas:

    3 minutos de tiempo de lectura.

 

Memoria del mundo

Decía Borges que: “de todos los instrumentos del hombre, el más asombroso es, sin duda, el libro. Los demás son extensiones de su cuerpo. (…) Pero el libro es otra cosa: el libro es una extensión de la memoria…”.

24 toneladas es un relato basado en hechos reales reconstruido desde una mirada infantil,  mediante una puesta en escena sensorial con personajes muy divertidos y la apuesta de un desenlace poético para reforzar la capacidad humana de registrar y recuperar sucesos del pasado, que son parte de la identidad territorial. 

¿Toneladas de qué?, de libros, un sinfín de voces, una imagen tan imponente que, hubo y las hay, autoridades políticas a las que les resulta un peligro, y así es como un 26 de junio de 1980, durante la última dictadura militar, se daba la orden de la quema de libros del depósito del Centro Editor de América Latina (CEAL), en un terreno baldío de Sarandí en Avellaneda. La relevancia en hacer memoria de este tipo de sucesos es porque denota que la batalla por el poder no solamente es político-económica, sino también una batalla cultural.

Desde el comienzo, mientras ingresan espectadores de todas las edades, la música instrumental ejecutada en vivo los sumerge al espacio representado estimulando la mirada para descubrir las ausencias evocadas entre los huecos de la escenografía, en las sombras, en las líneas de fuga que forman las estructuras por dónde los personajes buenos se esconderán de los malos.

El espacio representado es aquel depósito abandonado y repleto de libros que, son evocados por pequeñas pilas dispersas en el suelo, el resto permanece oculto porque en ese contexto están prohibidos todos los géneros como también sus autores. Entonces, tres de los protagonistas, Amanda, Fermín y Boris, son los encargados de protegerlos e invitar al público, especialmente a las infancias, a que también colaboren en el salvataje de los libros. Pero la llegada del trío que conforma la comitiva de requisa y selección, representantes de la “triple AAA”, buscan cumplir órdenes de arriba y efectivizar la quema de libros.

Acrobacia, clown y música distinguen a cada uno de estos bloques de personajes, y cada disciplina se integra en pos de la historia, sin necesidad de mostrar la destreza más que en el sentido de hacer crecer el conflicto y la urgencia que este implica. Si bien, estos diferentes lenguajes requieren de rítmica y coordinación para su efectividad, los intérpretes también acuden al juego de la improvisación, lo que genera una atmósfera de complicidad entre los actores y risas entre los espectadores.

Un espectáculo diseñado para infancias que se expresa en la dinámica y participación que propone. Así es como el espíritu de resistencia va tomando forma a medida que los personajes van encontrándose, los salvadores- Amanda, Boris y Fermín- manejan una voluntad aireada guiados por la esperanza;  en oposición, la comitiva de autoridad poseen movimientos de carácter más tosco, el absurdo de sus fundamentos se expresa en sus cuerpos, a tal extremo del sin sentido que, los lleva a revelarse a las órdenes, entonces, para este trío, el acto de obedecer deviene en una tragedia desopilante.

La dramaturgia se destaca  no solo porque está colmada de giros cómicos sin golpes bajos, sino también por la apropiación de datos, sucesos y personajes que caracterizaron la quema de los libros y montarlos en metáforas que disfruten tanto un espectador niño como adulto.

Memoria e identidad de la mano de clowns, acróbatas y músicos. Un espectáculo imperdible.

Ficha:

Dirección: Paula Sánchez

Actúan: Mariano Bragán, Alejandra Robles, Carolina Ghigliazza, Marcelo Vega, Lucía Viera y Guido Sotomayor

Música en escena: Lara Bragán y Nicolás López

Género: Clown, comedia, circo

Categorías: Reseñas

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