Empieza con D, siete letras

Empieza con D, siete letras

La intimidad de lo imprevisto

En ocasiones, los encuentros más trascendentes nacen en los lugares más inesperados y en los momentos más ordinarios. “Empieza con D, siete letras” parte de esa premisa mínima para construir una reflexión sensible sobre los vínculos humanos, las segundas oportunidades y la complejidad emocional que atraviesa a quienes transitan la adultez con sus heridas, expectativas y deseos a cuestas. En un espacio cotidiano y casi trivial, la obra despliega un universo íntimo donde el humor, la fragilidad y la posibilidad del amor se entrelazan para interpelar al espectador desde una humanidad reconocible y profundamente conmovedora.

Concebida por Cecilia Monti y Juan José Campanella, la obra sitúa su punto de partida en un espacio cotidiano y reconocible: la sala de espera de un consultorio odontológico. Desde allí, el relato avanza con delicadeza, humor y una progresiva carga emotiva que construye una experiencia teatral cercana e introspectiva.

Miranda Delgado (Victoria Almeida) y Luis Cavalli (Eduardo Blanco) encarnan dos universos que, en apariencia, no tienen demasiado en común. Ella, profesora de yoga, verborrágica, insegura y entrañable; él, médico retirado, viudo, reservado y todavía en proceso de reconfigurar su identidad afectiva. El encuentro entre ambos funciona como disparador de una trama que explora la fragilidad, el miedo a la intimidad, los desencuentros y las posibilidades de reconstrucción emocional. La aparición del personaje doble de Diego/Martín (Gastón Cocchiarale) introduce un factor de tensión y movimiento, que obliga a los protagonistas a confrontar sus propias contradicciones y deseos.

Las actuaciones constituyen uno de los pilares más sólidos del espectáculo. Eduardo Blanco compone a Luis con una notable economía de recursos, apoyándose en silencios, miradas y una voz contenida que transmite vulnerabilidad sin caer en la grandilocuencia. Victoria Almeida ofrece una Miranda fresca, carismática y emocionalmente expuesta, logrando un equilibrio preciso entre la comicidad y la introspección. Gastón Cocchiarale, en su doble rol, demuestra versatilidad y precisión en la construcción de dos figuras contrastantes, aportando dinamismo y conflicto al relato. Maru Zapata, como secretaria del consultorio, completa el elenco con una presencia sutil y eficaz, construida desde la ironía y el gesto, aportando capas de sentido desde la periferia de la acción.

La puesta en escena se apoya en una escenografía funcional y versátil, diseñada por Cecilia Monti y materializada con precisión por el equipo de realización encabezado por Marcela Albacete. El uso de una pantalla frontal para las transiciones permite cambios de espacio fluidos y aporta un recurso visual que amplía el universo narrativo, incorporando viajes, recuerdos y situaciones paralelas sin interrumpir el ritmo dramático. El diseño de iluminación y video, a cargo de Matías Canony, acompaña con matices precisos los distintos climas emocionales, subrayando los momentos de intimidad, tensión o humor.

La dirección actoral de Cecilia Monti y de Juan José Campanella, privilegia un tono costumbrista, orgánico y cercano, logrando que los diálogos fluyan con naturalidad y que los conflictos se perciban verosímiles y reconocibles. La obra dialoga con temas universales: las diferencias generacionales, las marcas del pasado, las pérdidas, el temor al amor y la necesidad de conexión. En ese entramado, la comedia funciona como vehículo para una reflexión sensible, sin renunciar a la ligereza ni a la ternura.

“Empieza con D, siete letras” se presenta como una pieza teatral que apuesta por la emoción sin estridencias, por la risa que nace del reconocimiento y por la construcción de personajes profundamente humanos. En un tiempo en el que los vínculos parecen acelerados y frágiles, la obra propone una pausa para observar, comprender y sentir, recordando que el amor, aun con todas sus dificultades, continúa siendo una de las experiencias más transformadoras de la existencia.

 

 

Ficha

Elenco: Eduardo Blanco, Victoria Almeida. Gastón Cocchiarale y Maru Zapata

Dirección: Cecilia Monti y Juan José Campanella

Género: Comedia romántica. Comedia dramática

Categorías: Reseñas

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