Un judío común y corriente

Un judío común y corriente

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: SÁBADOS 20 HS.
    Duración: 80 minutos
    Chacarerean Teatre
    Nicaragua 5565

  • Salas:

    Prensa: Caro Alfonso

 

¿Común y corriente?

En un contexto de Argentina donde todavía se discute la atrocidad de la dictadura militar que vivió nuestro país, “un judío común y corriente” reflexiona sobre el peso de las consecuencias del nazismo para los habitantes judíos en Alemania.

Emanuel Goldfarb es un periodista judío alemán que vive en Alemania y que un día cualquiera es invitado por un profesor de historia de escuela secundaria para presentarse ante un grupo de alumnos que quieren conocer y analizar cómo es un judío. Ante esta invitación, el protagonista analizara frente al espectador, las razones por las cuales no aceptara ser parte de dicho análisis.

Este unipersonal, que tiene como interprete al talentoso Gerardo Romano, es una presentación detallada de los argumentos, cuestionamientos y problemática de la comunidad judía en un país que todavía recuerda y pervive la devastación a manos del nazismo.

La narrativa y el léxico del personaje conmueve hasta al más ateo. Gracias a un formidable uso de palabras y términos estrictamente judíos, Romano se desenvuelve con facilidad y elegancia en el papel del culto periodista Goldfarb.

La escenografía nos ubica en el contexto de una especie de oficina o habitación amplia, con mucho material bibliográfico característica de un profesional de las letras.  La puesta en escena también trae un vestuario acorde a cada momento y la iluminación junto al sonido y la música generan un efecto positivo a la obra. Sirven para marcar el corte de cada cuadro y le aporta dramatismo y expectativa en el público.

En general, esta obra llama a considerar  la clase de sociedad que queremos construir  y que sucesos deseamos que no vuelvan a ocurrir en el mundo, comenzando por generar en nosotros mismos la capacidad de reflexionar sobre nuestro actos.

Como nuestro querido Emanuel Goldfarb critica el término “tolerancia” en un sentido totalmente negativo, es decir, no aceptar la diversidad como guía absoluta, la propuesta es que cada uno de nosotros también pueda ser por un rato este celebre periodista que nos enseña a pensar pero que en definitiva siente y razona como cualquier persona de este planeta.

Ficha:

Con dirección de Manuel González Gil

Con la actuación de Gerardo Romano

Categories: Reseñas

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