Tute cabrero

Tute cabrero

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: Teatro Andamio'90 - Paraná 660 - CABA --- VIERNES 20,30 hs.

 

Saquemos las cartas

“Tute Cabrero” es una magnífica obra escrita en 1968 por Roberto Cossa, uno de los dramaturgos más destacados de la historia teatral de nuestro país. Trata la historia de Sosa (Aldo Pastur), Carlos (Juan Manuel Romero) y Sergio (Fernando Ricco), dibujantes de una importante empresa que reciben la trágica noticia de que uno de los tres debe abandonar su puesto. A partir de esto, saldrán a la luz rasgos de sus personalidades que hasta entonces ni ellos sabían que poseían. Cada uno se encuentra en una posición que los obligará a participar activamente del conflicto, con el fin de resguardar sus intereses, tanto económicos como morales. Es aquí donde entra el famoso juego de naipes, en el que no hay ganadores, pero sí un perdedor. La situación es la misma, el triunfo será compartido y no dejará ningún sabor dulce, pero la derrota será una catástrofe.

Sosa está interpretado magníficamente por Pastur, quien supo adentrarse en su personaje a la perfección, volviéndose ese hombre de edad mayor siempre presente en las empresas, que mira de soslayo a los nuevos ingresantes, temiendo por su puesto. Sabe del clásico recambio generacional y tras el anuncio del gerente no le caben dudas de quién debe ser el que abandone el sector. Lo único que debe hacer es convencer a su amigo Carlos, a quien –en palabras de ambos- “le enseñó todo lo que sabe”, para trabajar en equipo, como en los viejos tiempos, y así recaer sobre Sergio.

Sergio, muy bien interpretado por Ricco, ingresó hace poco más de un año en la empresa y pretende continuar allí por mucho tiempo más. Faltándole tres materias para recibirse de arquitecto, logra a sus veintitrés años tener un proyecto firme de vida, con una pareja estable. Es la fuerza joven de la oficina, pero muy desorganizado, llegando constantemente tarde. A partir de la trágica noticia, supone lo que cualquiera en su posición: quien debe abandonar el sector es Sosa, demasiado viejo para cumplir en tiempo y forma con lo que se le demanda. Sin embargo, para eso debe procurar que el jefe del sector, Carlos, no recaiga en el fuerte apego por su mentor y salga en su defensa.

Es entonces muy interesante la posición en la que se encuentra Carlos: entre la espada y la pared, entre la vieja y la nueva generación. De los dos lados hacen fuerza sabiendo que es un aliado crucial para ganar su batalla. Ha de decidir si lo correcto es hacer lo conveniente para la empresa o para su moral, no dándole la espalda a quien le dio todo. A mí gusto, la interpretación de Romero se lleva todos los premios. Es brillante como lleva adelante este conflicto interno. Muchas veces Carlos intenta eludirlo, renunciando él, pero se entromete una tercera fuerza, la de Laura, correctamente interpretada por Patricia Durán, quien encarna el papel conciliador. Ella le impide cumplir su sueño de dedicarse a pintar, siendo consciente (por grandes lapsos temporales de la historia el único personaje sensato) de lo importante que es el aporte monetario de Carlos a la familia.

Los tres personajes tienen su contracara femenina, bien representada por Laura en el caso de Carlos, que ayudará a complementar la personalidad de cada uno de ellos. De esta manera, se le otorga al espectador la posibilidad de comprender a los protagonistas en su totalidad, tanto en el trabajo como puertas adentro.

Gladis es la novia de Sergio. Es una muchacha con un espíritu libre, o eso dice ser, que por momentos lleva al espectador a preguntarse qué hace en pareja con un tipo como Sergio, de camisa y corbata y con un proyecto de vida inalterable. Rosario Albornoz supo capturar la espontaneidad y el frenesí característico de la juventud.

Por último, la relación más interesante de toda la obra es la que tienen los hermanos Luis y Matilde Sosa. Se trata de una relación de dependencia, casi al borde del incesto (ejemplificada a la perfección cuando Sosa canta su tango y vemos aparecer a Matilde atrás haciendo la mímica con un gesto de amor inmenso). Se obligan a estar el uno con el otro todas las noches. Dicho sea de paso, el tiempo presente de la obra se da en gran parte en una conversación telefónica entre ambos en la que ella le recrimina que no ha vuelto a casa para cenar y lo provoca diciéndole que el sodero le lanza miradas deseosas. Elida Schinocca aquí realiza una doble labor, interpretando no sólo al personaje de Matilde sino también al de Rosa, la mujer de limpieza de la oficina que se topa con Sosa a la madrugada. Dos personajes tan disímiles fueron interpretados sin ningún tipo de problema por esta gran actriz.

“Tute Cabrero” se trata de una obra que requiere que el espectador esté activo totalmente, ahondando en tiempos pasados como en tiempos futuros. La dirección de Jorge Graciosi está a la altura de semejante obra, logrando una coordinación entre los actores pocas veces vista y logrando que el espectador esté siempre expectante a lo que sucederá a continuación. Las luces nos dan la pauta sobre quién posar nuestros ojos, y considero que la elección del espacio (Andamio ’90) fue un acierto por parte de la producción, ya que posee la capacidad de permitirle a los actores accesos múltiples al escenario. Requiere de ellos la concentración suficiente para meterse en sus personajes y nos da la impresión de que nada podría fallar. Tanto el vestuario como la escenografía complementan nuestra construcción de los personajes, volviéndose los tirantes de Sosa una imagen difícil de borrar hasta horas después de finalizada la obra.

Para concluir, debo decir que “Tute Cabrero” es una obra fabulosa y altamente recomendable que nos hace pensar en todas las facetas que adopta el humano en momentos de crisis. Desde la violencia empresarial -desligándose de la responsabilidad del despido haciendo que los tres empleados decidan quién debe marcharse- hasta la hipocresía de quienes no quieren tener nada que ver con ella, destacada notoriamente en el personaje de Gladis, que como afirma Sergio, vive juzgando a “Alfa” pero nunca reconoce que todos los beneficios económicos que tienen es gracias a la empresa.

Ficha:

Elenco: Aldo Pastur, Elida Schinocca – Juan Manuel Romero – Patricia Durán –
Rosario Albornoz – Fernando Riccio
Direccion general y puesta en escena – Jorge Graciosi

Categories: Reseñas

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