Terrenal

Terrenal

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: jueves a las 20 hs / viernes a las 21 hs / sábados a las 21 hs Teatro: Del Pueblo. Dirección: Av Roque Sáenz Peña (ex Diagonal Norte) 943. Entradas: $320. Jueves populares: Jubilados, estudiantes y Alternativa Teatral: $250 Inf / domingos a las 20 hs Informes:4326-3606.

  • Salas:

    Prensa: Simkin Franco

 

El gran teatro del mundo

Utilizando como disparador el mito bíblico de los hermanos Caín y Abel (primer fraticidio de la humanidad, que se produjo a causa de los celos), situándolo en algún lugar del interior de la Argentina, Mauricio Kartún nos cuenta una historia de mayor profundidad que sirve para hacer una especie de analogía que podría ser entre el capitalismo y las ideas libertarias, las ideas de derecha y las de izquierda;  realizando un análisis de la realidad, de las diferentes concepciones del mundo, de la vida en la actualidad. Podemos ver en Abel una personalidad que representa  a las ideas ácratas de libertad, de no posesión, de la búsqueda de igualdad de oportunidades, de solidaridad con los demás, de respeto por el otro. Es por eso que Abel vive despreocupado por las cosas materiales, trabajando lo justo y necesario como para poder subsistir, entregado a los pequeños placeres de la vida, sin esperar mucho a cambio. En contraposición Caín, que en la obra es un productor de morrones, se muestra muy interesado en los bienes materiales, en acumular posesiones, en no compartir sus riquezas, en calcular y planear cada una de sus acciones sin importarle a quienes va a perjudicar con su ciega ambición. Esta relación de oposición entre ambos personajes llega a su máxima tensión cuando, después de 20 años, vuelve “el tatita” y se genera entre ambos hermanos una especie de rivalidad por el amor de su padre. El padre prefiere a Abel por su corazón noble y su espíritu bondadoso. Esto genera celos en Caín quien mata a su hermano y luego es castigado por su progenitor.

Esta genial obra tiene el sello inconfundible del experimentado Mauricio Kartún, quien además de haber hecho la dramaturgia es quien la dirige magistralmente. Las impecables interpretaciones de Claudio Martínez Bel (Caín), Claudio Da Passano (Abel) y de Rafael Bruza (Tatita) apelan a lo clownesco, lo grotesco y por momentos tienen reminiscencias de las actuaciones del cine mudo o del circo criollo (esta pieza bien podría haber pertenecido al repertorio de los hermanos Podestá).

La escenografía ideada por Gabriela Fernández muestra simplemente unos telones derruidos, sucios de tierra que dan la sensación de humedad, de decadencia y le dan un marco propicio a este “gran teatro del mundo” en el cual sucede la trama. La iluminación de Leandra Rodríguez también contribuye a crear ese clima de artificio teatral, sobre todo la utilización de candilejas que resaltan la expresividad gestual de los actores. El vestuario, también de Gabriela Fernández, remarca la estética del cine mudo (en Caín y en Abel) y de lo gauchesco (en el Tatita). También está muy bien aprovechada la utilización de efectos de sonido que son ejecutados en escena por los mismos actores y le dan el clima justo a cada una de las situaciones.

En síntesis, todo se conjuga para la creación de una obra que entretiene (que nos tiene “atrapados” entre su trama), que nos hace pensar, que nos hace reír, que nos hace emocionar. Una de las mejores obras argentinas de los últimos tiempos que seguramente, con el tiempo, se transformará en un clásico.

Ficha:

Dramaturgia y Dirección: Mauricio Kartun

Con: Claudio Martínez Bel, Claudio Da Passano y de Rafael Bruza

Categories: Reseñas

Escribe un comentario

Only registered users can comment.