Pareidolia

Pareidolia

Ficha

  • Datos de funciones:

    Información sobre las funciones, en la cartelera

  • Prensa:

    Ati Zárate

 

Ojos que no ven…

Google. Enter. Pa-rei-do-lia. Enter. “La pareidolia ​ es un fenómeno psicológico donde un estímulo vago y aleatorio se percibe erróneamente como una forma reconocible, debido a un sesgo perceptivo”. Ok. El cerebro humano, así como un celular, tiene incontables aplicaciones. Entre ellas, la de intentar ver algo donde no lo hay: una carita en un tomacorrientes o en el frente de un camión con acoplado, una silueta en una mancha de café, o felicidad e inocencia en la vida de un hijo propio.
Pareidolia es la historia de una típica familia: papá, mamá, el hijo mayor y la hija menor. Por fuera todo se ve bien, “normal” como podría decirse. Pero ¿qué es normal? ¿lo que se ve?¿lo que se muestra?¿lo que se quiere mostrar?¿cuántas problemáticas caben en una casa de cuatro ambientes?¿cuántas suposiciones?¿cuántas mentiras?¿es mejor vivir en una mentira o chocarse con una horrible verdad?. Prender la tele: “asaltaron y balearon a…”, “salió a bailar y nunca volvió”, “asesinato cuádruple en…”. Apagar la tele. Eso le pasa a los demás. ¿Y si un día le toca a uno ser ese “demás”?. ¿Y si un día le pasa algo a un ser amado?¿cuánto se supo realmente de esa persona?¿las versiones de una misma persona, completan a la persona?¿o una persona tiene su versión personalizada para con quien se vincule?. Mucho, ¿no?. Si, mejor no saber tanto. No preguntar tanto.
Esta pieza, escrita y dirigida por Javier Naudeau y supervisada por Javier Daulte, tiene mucho que destacar.
Empezando por el guión, completamente cotidiano, pero con muchísima profundidad. Aborda algunos de los interrogantes mencionados en el párrafo anterior con una sensibilidad distante, pero aún así, muy penetrante para el espectador.
El diseño de iluminación, a cargo de Matías Sendón, convierte este libreto, en imágenes altamente poéticas, jugando con tonalidades frías y cálidas, según el espacio y dependiendo de la tensión dramática en escena.
La escenografía es minimalista e impactante. Puede que se asocie un poco a la puesta de la película “Dogville” de Lars Von Trier, haciendo hincapié también en la idea de mostrar todo lo que hay y no se quiere mostrar, ya sea del otro lado de una pared, o debajo de la mesa. Gran labor por parte de sus realizadores Alicia Leloutre y José Escobar, quienes culminan su diseño, con un vestuario totalmente acorde al espectáculo: corriente, pero no por eso poco atractivo.
Las actuaciones son excelentes. Todo el elenco tiene un dominio total de la obra durante toda la función. Pueden verse los vínculos bien construidos, las problemáticas personales de cada uno, una proyección de voz muy pareja y un mismo tono interpretativo. Cabe destacar la coreografía en la escena de “la cena familiar” donde el único personaje externo a la familia va a realizar una confesión.
Atrapante y emotiva, una gran opción dentro de la cartelera porteña independiente.
Abrir bien los ojos: lo que se ve, puede ser sólo lo que se quiere mostrar.

Ficha:
Elenco: Juan Manuel Artaza, Violeta Postolski, Claudio Amato, Juan Cottet y Heidi Fauth
Dirección: Javier Naudeau
Género: Comedia dramática

Categorías: Reseñas

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