La sagradita

La sagradita

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: jueves 21hs
    El Camarín de la Musas: Mario Bravo 960,

 

El fantasma de Eva Perón

La obra se sitúa en el año 1951 en plena efervescencia política. El peronismo en su máxima expresión y la enfermedad de Eva Perón acechando desde los rincones a todo el país. La toma de posturas es inevitable. Cinco personajes conviven, monologan y se interrumpen en torno a la figura de Evita o “La sagradita”, la fuga de dos amantes y una metamorfosis planteada en clave mítica.

La situación: Norte argentino. Adela (Raquel Albéniz) es una mujer de clase acomodada, de 60 años. Ligeramente adicta al juego, maltratadora y horrorizada con el creciente poder adquisitivo de “las clases bajas” de Salta. Elena (María Forni), su hija y su contraparte, es una joven idealista de clase alta, admiradora y devota de la figura de Evita, su dedicación y su glamour.

El detonante sucede con fuga de Elena y Mariano (Germán Rodriguez) un vividor y mentiroso, antiperonista como su suegra, pero profundamente odiado por esta por su “condición inferior” y su apellido. Odio que queda explícitamente correspondido.

Durante su fuga Elena y Mariano, saltando de un hotel a otro por el norte del país, coincidirán con un grupo de artistas de circo. Paquito (Emiliano Díaz), el director de circo, dramaturgo amateur y -según él- íntimo amigo de Eva; y Darbón (Fernando Sansiveri) su ayudante, que de tanto escuchar las alabanzas de su jefe sobre la primera dama ha comenzado a llamarla “La sagradita”. Quienes están comenzando a escribir una obra sobre la inmortalidad de Evita.

En cada encuentro se va reforzando el aura mítica de la primera dama y el vínculo que Paquito como hombre de teatro ha proyectado tener con ella, va tambaleando la relación en fuga y se avanza con la escritura de la obra.

La obra entonces alternará, con una escenografía muy sencilla que va mutando con pequeñas movimientos del mobiliario incorporados a la acción teatral, entre la mansión de Adela en Salta y los diversos hoteles por los que la pareja y la compañía de circo transita en su derrotero por el norte argentino. Dinámicamente los personajes se entrecruzan, interrumpen, se vislumbran y se reprochan su política, su forma de vida y sus pasiones.

La forma metateatral propuesta por la construcción en escena de la obra de Paquito reluce como un artificio maravilloso que propone una reinterpretación de esos desenlaces casi mítico, situando al teatro como una entidad con la capacidad de operar metamorfosis y al actor como figura que encarna a su personaje. Es una puesta dinámica y divertida. Cargada por las relaciones interpersonales, artísticas y políticas en una reapropiación de lo que fueron los últimos días de una de las figuras femeninas más influyentes de toda América del Sur: Eva Perón.

Ficha:

Actúan: Raquel Albéniz, Emiliano Díaz, María Forni, Germán Rodríguez, Fernando Sansiveri

Dirección: Gilda Bona

Dramaturgia: Selva Palomino

Categories: Reseñas

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