Esa niña

Esa niña

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: viernes 22.30 hs. Duración: 40 minutos.
    El Camarín de las Musas
    Mario Bravo 960

  • Salas:

    Prensa: Caro Alfonso

 

La lucha continua.

El rebrote de la grieta amerita volver a poner en foco la siempre convocante figura de Eva Perón, tan presente tanto para sus seguidores como para sus detractores.

En ‘Esa Niña’ nos encontramos con una hermosa mujer en una vidriera. Una muñequita de exposición: la casa coqueta, el peinado perfecto  y el vestuario apropiado, siempre. Una mujer bien que goza de sus privilegios de clase. Sin embargo, un profundo vacío existencial gobierna su vida. Todo se reduce a un  escueto contrapunto entre ella y la muchacha, esa persona que cumple con el objetivo de darle valor a la existencia  de la dama mediante el mecanismo de tener alguien a quien mandar y que está a merced de los caprichos del otro. La mujer bien se autoproclama como inútil, que no destacaba en nada y cuyo único logro consistió en ser un objeto matrimoniable,  que obtuvo un casamiento  acorde a su status.

Debido a la soledad que el matrimonio no impide, se aferra al ritual de ir  al cementerio a llevarle flores a su tía. Es la única ocasión en la que usa el colectivo, porque ‘él’ no quiere llevarla; lo considera una estupidez. Pero ella necesita cumplir, necesita apaciguar el miedo a ser olvidada una vez muerta.  En uno de estos viajes  en colectivo, se siente cautivada por el rostro de una niña que le parece Eva Perón; más bien María Eva Duarte, de pequeña. En una repentina obsesión, la sigue. Establece un contacto que luego sostendrá en el tiempo. Y algo en su vida cambia. De su interior quebrado surge esa morbosa fascinación de la clase alta por ‘La Señora’ representada en esa criatura  de Los Toldos, a quien necesita mirar, tocar, tener cerca. Su vida adquiere un sentido  nuevo al poder dar cauce a su desprecio, su odio, su curiosidad maliciosa, cubierta por una piel de cordero de dama de beneficencia.

La obra es un monólogo; un texto muy dinámico escrito y dirigido por María Lucila Quarleri y encarnado por la solvente Maia Lancioni, cuyo physique du rol es perfecto para encarnar a esta joven mujer de los años 50 empapada de Eva.  A través de sus palabras, propias de un psiquis debilitada, la obra nos trae el aire de esos días del primer voto femenino, el histórico momento en que la mujer cobra voz, y puede manifestarse, a pesar que la voz que lo habilita, es repudiada, despreciada y condenada en tantas casas argentinas.  Una obra que una fotografía de un momento puntual del pasado cuya herida sigue sangrando. Y es un espejo para la  reflexión del enorme salto que hemos dado como género y de cuanto falta aún por andar.

Ficha:

Actúa: Maia Lancioni

De y dirigida por Lucila Quarleri

Categories: Reseñas

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