El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas

El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas

Ficha

  • Reparto:

    Funciones: Viernes a las 23 horas
    Teatro El Ópalo – Junín 380

  • Salas:

    Prensa: Duche Zarate

 

La complejidad de la materia

¿Qué sucede cuando  la puesta de una obra te hace recordar algo tan sencillo  y grandioso como que nosotros y todo lo que nos rodea está conformado por ínfimos átomos? ¿Qué nos ocurre cuando percibimos que somos en relación con un todo? Matilda, con una mirada asombrada y feliz, dice “Esta parte de mi…”  y explicita que cada fracción de su cuerpo está conformada por la misma materia que el resto del universo.

Entonces, las preguntas siguen: ¿existe tal unidad que permite que el estudio de la naturaleza, a través de la ciencia,  exprese mecanismo del teatro de la vida?  ¿Las leyes de ambos mundos no son tan diferentes?

El efecto de los rayos gamma sobre las caléndulas, texto  del escritor norteamericano Paul Zindel- que recuerda  los universos asfixiantes y angustiantes de los personajes de Raymond Carver- entra en efervescencia en una puesta en escena, dirigida por Federido Tombetti,  que transita una abundante y significativa amplitud dramática. La misma, con un efecto centrífugo hacia el relato, envuelve al espectador continuamente.

Una madre, dos hijas y una anciana que tienen éstas al cuidado, son los individuos  que trazan los vínculos de este conflicto que denuncia y detona- como lo hace Foucault-   instituciones como la familia, la escuela y la sociedad toda como espacios de disciplinamiento y opresión. La madre, perturbada por ese pasado familiar y escolar, es  construida por la actriz Georgina Rey,  con una precisión y grandeza que no permite dudar ni un minuto de su locura, al igual que concede ver las razones de la misma. “Malas decisiones” pueden llevarte a ser lo que no querías ser, le reclama a sus hijas como si fueran las responsables de su desesperante presente. “Malas decisiones”, quizás, pueden demostrarte que el sueño americano se puede volver una pesadilla o, en realidad, que desde  un comienzo fue una pesadilla disfrazada de ideal.

Un niña que se siente fascinada por la ciencia y otra que intenta ser popular en la escuela son los dos modelos de estudiantes, de hijas que se nos presentan, las dos caras de esa madre. Laura Grandinetti nos sumerge en el mundo de la primera, adentrando las maravillas de la naturaleza en cada uno de sus parlamentos; Valentina Posleman, es esa otra hija, la que parece no importarle nada más que su propio bien, la que habla sin importar las pequeñas felicidades que se caigan en el camino. Ambas actrices, sitúan al espectador frente a dos niñas con sus mundos y deseos diversos a través de pequeños gestos faciales, formas de caminar, pararse y mirar.

Estas actrices, al igual que Nora Gut que interpreta a ese cuerpo ausente/presente que es el personaje de Nanny, construyen corporalmente un universo con sus  personajes y los otros que manifiestan la perfecta representación de un mundo imperfecto.

El escenario, el campo donde se desarrolla la acción es lo que pudo haber sido una casa feliz, pero de la cual ahora sólo quedan migajas. Lo lúgubre de ese espacio es construido de manera precisa, generando que la escenografía- a cargo de Alicia Leloutre- se integre a esa sensación de un presente en ruinas, sin salida.  La iluminación, efectuada por el reconocido Agustín Alezzo,  también  completa ese concepto que se huele continuamente. Asimismo, las luces funcionan como divisoras del espacio y de la acción al hacer foco en determinados sectores del mismo y acallar otros con la oscuridad. No obstante, la iluminación se vuelve muy significativa al  construir pequeñas  escenas donde el interior de los personajes se exterioriza y el espectador logra trazar nuevas hipótesis de la historia. Los fuera de campo de los personajes salen a la luz.

La obra y los cuerpos que se hacen presentes directa o indirectamente en la puesta dejan muchas preguntas: ¿Qué es realmente la escuela y  qué función tienen sus responsables? ¿En qué está basado el  contenido de la enseñanza escolar? ¿Cómo influyen las miradas de los otros en nuestra constitución como seres? ¿Es inherente a los vínculos familiares tanto la violencia como el amor? ¿Hay posibilidades de que en el mundo  no existan individuos convertidos en bufones? ¿Las cárceles de nuestro pasado siempre estarán presentes? ¿Cómo seguir con ellas a cuestas?  Indudablemente, la falta de certezas es constante y agobiante, sin embargo,  es posible reconocer algunas certidumbres: Todos constantes sufrimos radiación y aquellos que sufren demasiada son maravillas. Esas mutaciones, esos seres demasiado expuestos a los efectos negativos del mundo son diferentes y, es  en ello, donde reside su belleza.

Ficha:

De Paul Zindel. Elenco: Georgina Rey, Laura Grandinetti, Valentina Posleman, Eva Adonaylo, Belén Marcuz. Dirección: Federico Tombetti.

Categories: Reseñas

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