Border

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    Correydile

 

¿Qué puede un cuerpo?

Marisol es una bailarina que, a causa de una repentina discapacidad, se traslada en silla de ruedas. Atravesada por una crisis de pareja y aislada en el medio del campo, encuentra en las redes sociales un medio para contactar con el mundo y canalizar sus deseos de popularizarse. Pero la aparición inesperada del espectro de Pina Bausch la impulsa a reanudar su carrera artística, lo que la lleva a tomar una decisión totalmente drástica.

Border es una comedia negra en formato unipersonal que aborda varias temáticas: las potencias y las limitaciones del cuerpo, el fenómeno de los influencers en las redes sociales, el encierro y la salud mental. Pero la densidad de estos sujetos que se pueden rastrear y que, además, configuran a la obra, no le quita dinamismo ni frescura. Hace un intento, del cual sale airosa, de escapar de los lugares comunes transitando por territorios inesperados, como se puede apreciar a lo largo de su desarrollo.

Melisa Martyniuk interpreta a Marisol, una mujer de treinta y pico de años que busca  una manera aprovechar su última oportunidad de hacer ver su arte, quien por la desesperación en un contexto de exclusión y soledad, busca manifestar su legitimidad como artista hasta las últimas consecuencias. Su trabajo es logrado tanto en lo técnico como lo físico y lo emocional, permtiéndole un desarrollo vertiginoso y arrollador de la trama, con momentos a resaltar como las interacciones con el espectro de Pina Bausch o una coreografía en sillas de ruedas en un baile increíble. Lo actoral acompaña al texto y viceversa; el guión es sólido, inesperado y nos conduce con originalidad hacia el final.

La actuación está trabajada desde un registro muy intenso porque el personaje está en un umbral de locura. Marisol se presenta como una mujer posible pero su búsqueda de legitimación como artista la empuja al extremo mental y físico.

La progresión hasta traspasar el borde se puede hallar no solo en los recursos físicos de la actriz, sino, también,  la enunciación del discurso que vira, casi naturalmente, de un diálogo por teléfono, a un soliloquio, un monólogo interno hasta explicitar la presencia de un público al hablarle directamente. La obra traspasa, como la psiquis de la protagonista, el mero monólogo de un clásico unipersonal, haciendo que el ritmo sea vertiginoso y ágil en su puesta.

La disposición de los pocos objetos en el espacio que funcionan en momentos específicos y serán acompañados por un uso acorde de las luces y el sonido, cumpliendo la música un rol importante. Cabe destacar el uso estratégico de la IA,  como se puede apreciar en la proyección del espectro animado de Pina Bausch (consejera e intento de guía espiritual de Marisol).

Desde una silla de ruedas, Marisol vocifera, sueña, rememora, dialoga, discute y lleva al extremo sus deseos de reconocimiento y popularidad que permitan acallar su angustia y su soledad, que exhibe de manera un tanto excéntrica.

FICHA

Interpretes: Melisa Martyniuk

Dirección: Mayra Sánchez

Categorías: Reseñas

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